El pasado mes de septiembre, Jarana(mi amigo el caricato) y yo, decidimos hacer el camino de Santiago en bici por la ruta del norte. Comenzamos en Hendaya(Francia) y casi aún con las piernas frías nos estrenamos subiendo el puerto del Jaizkibel, como si estuviésemos en la clásica de San Sebastián...La subida se hizo amena, ya que lo alternamos con el camino de tierra, que también tenía lo suyo en algunos tramos. Fué una etapa muy bonita, comimos en la playa de la Concha de San Sebastián y pasamos por pueblos como Zaraut, que tenía ganas de conocerlo, por su conocida Triatlón en la que algún día espero competir. La primera noche la hicimos en Zumaia, en un albergue privado donde su hospitalero nos ofreció una de las habitaciones de su propia casa al estar el albergue completo. Al dia siguiente continuamos por Guipúzcoa pasando por lugares tan emblemáticos como Gernika tanto por su historia como por su Duatlón, allí nos dormimos una buena siesta junto al famoso "Árbol de Gernika". Tras hechar una buena charla con un "archancha" (como dice mi amigo Jarana) continuamos nuestro camino, en él nos encontramos a un ex-campeón de España de bicicleta reclinada que llevaba ya en sus brazos mas de 100 kilómetros ese día. Recuerdo que aquel día llegamos a Lezama, dónde entrena el Atletic Club de Bilbao. Su albergue es bastante moderno y se encuentra bien cuidado por su hospitalera a la que encontramos cenando cuando llegamos. Al día siguiente Jarana quería pasarse por las instalaciones de la ciudad deportiva del Atletic para saludar a su amigo y entrenador Joaquín Caparros, ya que por lo visto éste le debía una camiseta del equipo...jejeje...bueno, allí estuvimos un buen rato esperándolo hasta que decidimos pasarnos por la camiseta en otra ocasión y continuar hasta llegar a Bilbao. Una vez allí nos dirigimos a una de sus iglesias para animar un poco la credencia y estamparle otro sellito más. Después de ésto buscamos el Guggenheim. Muy bonito, al menos desde fuera, igual que su perro de flores que lo acompaña. Éste día haríamos pocos kilómetros, ya que debido a disponer de pocos días de vacaciones y tener muchos kilómetros por delante hasta llegar a Santiago decidimos recortar la distancia apoyándonos un poco del autobus, haciendo escala en Santander, llegando a San Vicente de la Barquera, ya en Cantabria. Una vez alli, estuvimos visitando el pueblo de Bustamante, que es muy bonito por cierto. Aquella noche pernoctamos en el pabellón municipal del pueblo de Colombres, donde fuimos recibidos y muy bien atendidos por Sergio quien se encarga del mantenimiento del lugar y de recibir a los peregrinos que deciden hacer parada allí. Aquella noche recuerdo que llovió bastante...me gustó aquel sitio. Aquel día nos acostamos con la intención de hacer al día siguiente 120 kilómetros y llegar a Oviedo, dónde nos estaría esperando Javier López, hijo del genial exfutbolista del Betis y amigo nuestro. Al día siguiente había escampado, pero la mañana se presentaba fresquita...pasamos por pueblos conocidos como Ribadesella y su playas cercanas y nos quedamos muy cerquita de otros como Covadonga....por cada sitio que pasábamos Jarana me iba contando alguna cosa interesante de cuando él había estado anteriormente...aquél día almorzamos en Ribadesella donde me bañé en su playa. Despues de tomar un poco el sol tras el almuerzo tiramos rio arriba mientras veíamos a gente en canoa hacer el descenso del Sella.
Viendo que se echaba la tarde, que llovía, los kilómetros que ya llevaban nuestras piernas y que Oviedo quedaba demasiado lejos para llegar aquel día, decidimos montarnos en un FEVE por primera vez que nos acercaría a Oviedo. En su estación, preguntamos dónde se encontraba el albergue de peregrinos a una muchacha ciclista que pasaba por allí. Desde la estación hasta el albergue pudimos ver lo bonito que es Oviedo, pasando cerquita del Teatro Campo Amor donde se entregan los Premios Principe de Asturias. En la entrada del albergue nos esperaba Javi, al que nada más verlo lo bautizamos como "Paquirri", qué torerazo!
En el albergue, mientras cenábamos conocimos a una parejita de sevillanos que empezaban desde allí en bici, a un catalán un poco "friki" que venía de hacer la ruta de la plata y a un alemán que se volvía a su país porque allí terminaba su camino a Santiago...Echamos un buen rato de charla allí, que despues, camino a Santiago recordaríamos a veces...sobretodo a la canijilla sevillana y su novio...
Despues del lío para salir de Oviedo, comenzamos el camino primitivo con dirección a Santiago, según dicen el más duro de todos los que llevan a Santiago... A través de caminos de tierra y estrechas carretera asfaltadas nos fuimos alejando de Oviedo hasta llegar aquel día a Tineo, pueblo hermanado con Las Cabezas de San Juan. En aquel pueblo pudimos cenar en un bar donde su cocinera andaluza y su marido parlanchín nos pusieron de comer una buena sopa de primero, y de segundo unas costillas de cerdo acompañadas de patatas fritas y una grande y maravillosa mosca negra en salsa...; mosca que si hubieramos estado algo más borrachos nos la habríamos zampao igual que nos comimos las costillas...
Al día siguiente comenzamos la etapa acompañados de una pareja de vallisoletanos, con los que habíamos coincidido en el albergue. Este día teníamos 120 kilómetros por delante, pasando por dos grandes puertos, el del Palo y el Acebo. Subiendo el Palo nos encontramos a dos gallegos con los que ya habíamos coincidido días antes y con los que llegamos arriba. Una vez allí y comernos una buena fabada con albóndigas, esta vez sin mosca...bajamos el puerto del Palo por su cara más larga hasta llegar a su presa...pedazo de bajada y espectaculares vistas desde la propia presa del embalse...Pero para espectaculares las rampas del comienzo del Puerto del Acebo nada mas salir de la presa... tras subir el Acebo, Fonsagrada quedaba ya muy cerca, aunque antes habría que subir 2 kilómetros de subida donde "Paquirri" sufrió una gran "voltereta" que lo hizo bajarse de la bici, aunque supo salir bien del paso y llegar hasta arriba como gran torero que es, jejeje. En la plaza del pueblo nos esperaba Victor, de protección civil, que se había preocupado por nosotros ya en la subida al Acebo y nos indicaba dónde se encontraba el albergue. Despues de ésta etapa las únicas fuerzas que nos quedaban eran las de ducharnos, cenar y acostarnos. Aquella noche nos quedamos en una de las estancias preparada por Protección Civil para los peregrinos.
Al día siguiente llegaríamos a Lugo, donde almorzamos y nos dormimos una buena siesta en uno de sus parques...Aquel día dormiríamos a unos 40 ó 50 kilómetros de Lugo, en un alguergue de la Xunta de Galicia, que había sido rehabilitado, quizás el mejor de los albergues de los que habíamos estado...el lugar era precioso.
El siguiente día sería el que nos llevase hasta Santiago, despues de varios kilómetros enlazamos con el camino francés en el que se podía apreciar la cantidad de peregrinos que venían de él...aquel día no paré de tocar el timbre de la bici para advertir a los que iban por delante nuestra, especialmente en las bajadas del camino. A Monte do Gozo llegamos por la tarde, y despues de una duchita y cambiarnos de ropa, tiramos pa Santiago en bus. Noche de albariño, mariscos, cervecitas, empanadillas y muchas risas, sobre todo las que se pegó "Paquirri" despues de escuchar a Jarana contando el célebre pinchazo en el albero del amigo Monrreal cuando intentaba matar un novillo en la plaza portatil de Trebujena...pero Jarana eso ya, "carece de importancia"! jejejeje. El domingo, algunas compritas de recuerdos y regalos y vuelta a casa.
Espero volverte pronto, camino.
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